Trato de ponerme en los zapatos de otro, para no escribir una entrada autoreferente, pero simplemente no puedo.
Tú problema es ser demasiado sincero, me dijo una persona el otro día. Y yo me quedé callado... luego me miró y me dijo: no, realmente no es que tu problema sea ser sincero, es más bien que lo que dices sale directamente de tu cabeza sin pasar por ningún tipo de filtro emocional o sozial.
Esto la verdad no me sorprendió para nada.
Más de alguna vez me he pillado queriendo retroceder el tiempo un par de segundos y nunca haber dicho eso que dije. Más de alguna vez me he salido de mi cuerpo mientra otro ser al cual no conozco y no sé por qué motivo usurpa mi cuerpo y dice las palabras más indebidas en los momentos menos indicados. Que bochorno el volver a mi cuerpo después de que ese despreciable ser ha dicho algo que yo no quería y peor aun! tener que excusarme por lo que el indeseado individuo ha pronunciado. Que desdicha la mía... y ya no tengo amigos ni nadie quien me pregunte: Carlos, cómo luzco? o Carlos, te gusta la comida? ya nadie me pregunta nada por qué cada vez que alguien pregunta el extraño ser se apodera de mi lengua y habla sin mi consentimiento. Que desgracia, que desgracia la mía...
He pensado en la solución del problema, pero no llego a ninguna cuestión concluyente. Quizá el individuo que me posee es un ser que necesita un cuerpo, mas no desea compañía en esta tierra, por lo que he pensado en cederle mi cuerpo.
Así que si me estas escuchando ahora maldito canalla, ya oiste!! puedes venir a buscarme cualquier día, pues a mí ya no me interesa seguir aquí.
domingo, 6 de septiembre de 2009
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Una de las charlas que te perdiste ( especificamente la de pinker) hablaba sobre una situación sacada de la película de Cuando Harry conoció a Sally. En la escena comentada, Harry le hacía una propuesta sexual la cual era rechazada con enojo por Sally. Harry se disculpó y dijo algo como, qué tanto, retiro lo dicho. A lo que Sally le responde, no puedes retirar lo dicho, ya está acá, en el aire. Y se van en el auto sumamente incómodos. Pinker, frente esta situación plantea el uso del discurso indirecto. En vez de hacer una propuesta sexual directa, tirar una frasecilla, donde a final de cuentas, el mensaje es el mismo, pero hay incerteza, y como no hay nada concreto, en el caso de una negativa, la cual también podría ser sutil, se puede volver sin problemas a la fantasía de una relación meramente amistosa.
ResponderEliminarCreo que la conferencia está en internet. Esta re buena. Tal vez te sirva para tener en cuenta al momento de ser poseida. Entre más consciente, más compacta, chiquilla aerea.