Trato de ponerme en los zapatos de otro, para no escribir una entrada autoreferente, pero simplemente no puedo.
Tú problema es ser demasiado sincero, me dijo una persona el otro día. Y yo me quedé callado... luego me miró y me dijo: no, realmente no es que tu problema sea ser sincero, es más bien que lo que dices sale directamente de tu cabeza sin pasar por ningún tipo de filtro emocional o sozial.
Esto la verdad no me sorprendió para nada.
Más de alguna vez me he pillado queriendo retroceder el tiempo un par de segundos y nunca haber dicho eso que dije. Más de alguna vez me he salido de mi cuerpo mientra otro ser al cual no conozco y no sé por qué motivo usurpa mi cuerpo y dice las palabras más indebidas en los momentos menos indicados. Que bochorno el volver a mi cuerpo después de que ese despreciable ser ha dicho algo que yo no quería y peor aun! tener que excusarme por lo que el indeseado individuo ha pronunciado. Que desdicha la mía... y ya no tengo amigos ni nadie quien me pregunte: Carlos, cómo luzco? o Carlos, te gusta la comida? ya nadie me pregunta nada por qué cada vez que alguien pregunta el extraño ser se apodera de mi lengua y habla sin mi consentimiento. Que desgracia, que desgracia la mía...
He pensado en la solución del problema, pero no llego a ninguna cuestión concluyente. Quizá el individuo que me posee es un ser que necesita un cuerpo, mas no desea compañía en esta tierra, por lo que he pensado en cederle mi cuerpo.
Así que si me estas escuchando ahora maldito canalla, ya oiste!! puedes venir a buscarme cualquier día, pues a mí ya no me interesa seguir aquí.